Nuestra Historia — El Palacio del Café
Fundada el 4 de enero de 1937 · Montevideo, Uruguay

Nuestra
Historia

Un joven español, un barco de vapor, y un sueño tan grande como el Atlántico que cruzó para cumplirlo.

"Con 16 años cruzó el océano solo.
89 años después, su sueño llena cada taza."

La historia de El Palacio del Café no empieza en una tienda ni en un catálogo. Empieza en un puerto español, en 1912, con un adolescente valiente que apostó todo a un nuevo continente.

Bolsa de El Palacio del Café con la foto de la familia

La foto de la familia, en cada bolsa desde siempre

España → Uruguay · 1912

Aurio Fernández,
el hombre que
cruzó el mar

Tenía apenas 16 años cuando decidió que su destino no estaba en España. En 1912, Aurio Fernández se embarcó en el vapor Orita de la Pacific Steam Navigation Company y cruzó el Atlántico solo, con lo puesto y un sueño enorme.

Llegó a Uruguay. Se instaló en Maldonado. Y entre el aroma de los granos tostados y el ritual del café recién hecho, encontró lo que buscaba: su lugar en el mundo y la pasión que definiría a toda una estirpe.

SS Orita — el barco en que llegó Aurio a Uruguay, 1912
SS Orita — Pacific Steam Navigation Company
SS Orita en La Rochelle

SS Orita · Pacific Steam Navigation Co. · 1903–1931

El barco que lo trajo

El SS Orita
Liverpool → Vigo → Montevideo

El Orita era el trasatlántico más grande en la ruta sudamericana cuando fue construido. Partía de Liverpool, hacía escala en Vigo y A Coruña — donde embarcaban los inmigrantes — y llegaba a Montevideo.

En ese barco, en 1912, un adolescente español dejó atrás su tierra con la esperanza de que al otro lado del océano lo esperaba algo grande. Tenía razón.

CompañíaPacific Steam Navigation Co.
Construido1903 · Harland & Wolff, Belfast
Tonelaje9.266 toneladas brutas
RutaLiverpool · Vigo · A Coruña · Montevideo
Bolsa artesanal El Palacio del Café

La bolsa que reconoce todo Uruguay

4 de enero de 1937 · Av. Uruguay y Rondeau

El día que abrió
el Palacio

Después de años aprendiendo el arte del tostado en Maldonado, Aurio tomó la decisión más importante de su vida. El 4 de enero de 1937 abrió las puertas de la primera sucursal de El Palacio del Café en la esquina de Av. Uruguay y Rondeau, Montevideo.

No era solo una tienda. Era la materialización de 25 años de saber acumulado, de obsesión por el tostado perfecto, de amor por cada grano. El barrio lo adoptó de inmediato.

"La pasión y el compromiso de la familia aseguraron que El Palacio del Café siga siendo un referente en la industria cafetera, generación tras generación." — Historia del Palacio del Café
El símbolo de una estirpe

La foto de la familia,
en cada bolsa

Bolsa El Palacio del Café con medallón de la familia

Un retrato en
cada envase

En el medallón de cada bolsa vive la foto de la familia. No es decoración: es un recordatorio de quién está detrás de cada grano, de cada tueste, de cada taza.

Cuatro generaciones han cuidado ese estándar. El rostro del fundador no se archivó en el pasado — se imprimió en el presente de cada producto.

Vaso El Palacio del Café — Desde 1937

Desde 1937 · Tienda de Café

Ocho décadas de excelencia

Los hitos de una
historia familiar

1912
La llegada

Aurio Fernández llega a Uruguay a bordo del SS Orita. Tiene 16 años. Se instala en Maldonado y descubre su vocación en el café.

1937
El Palacio del Café

El 4 de enero se abren las puertas del primer local en Av. Uruguay y Rondeau. Nace una institución cafetera uruguaya.

1950s
Uruguay 1188

El crecimiento exige más espacio. El Palacio se traslada a la hermosa casa histórica de Av. Uruguay 1188, sede hasta hoy.

2ª generación
La posta

Los hijos de Aurio toman la dirección. El tostado artesanal y la obsesión por la calidad se transmiten intactos.

3ª y 4ª generación
Expansión por Uruguay

La familia crece y El Palacio también: 11 locales, tienda online, suscripciones. El mismo ADN en cada rincón del país.

Hoy
89 años después

La familia sigue al frente, con el mismo orgullo y la misma taza de siempre. El sueño de Aurio no para de crecer.

Desde 1937, la misma pasión en cada taza.

Lo que empezó con un joven español y su sueño en el Atlántico hoy llena de aroma y calidad cada rincón del Uruguay. El Palacio del Café no es solo una marca — es el legado vivo de una familia que apostó todo a hacer las cosas bien.

Eso es lo que encontrás en cada bolsa, en cada local, en cada taza. La historia de Aurio Fernández, que hoy sigue escribiendo la familia.

El Palacio del Café Elaborando un buen café · Desde 1937